El acto fundador del servicio sanitario del ejército es el edicto de 17 de enero de 1708, mediante el cual, Luís XIV de Francia creó los oficios de médicos y cirujanos del rey.
La Revolución y el Imperio tuvieron que improvisar para enfrentarse a las nuevas necesidades, derivadas de grandes movilizaciones sucesivas. De este modo, nacieron los hospitales militares, instalados en edificios religiosos como el Val-de-Grâce.
La ley de 1882 consagra la autonomía técnica del servicio. Fue dotándose progresivamente de ocho hospitales, dos escuelas en Lyón y en Burdeos, establecimientos de investigación y de avituallamiento.
La dirección central del servicio sanitario del ejército se creó en 1962. Los servicios sanitarios de cada uno de los ejércitos se fusionaron en 1968 en un servicio único inter-ejércitos.