El servicio sanitario del ejército garantiza el apoyo médico-quirúrgico de las fuerzas en todas circunstancias y concretamente cuando participan en operaciones.
Dos principios fundamentales orientan su acción:
- suministrar, con la mayor cercanía posible de cara a los heridos, los medios médicos y quirúrgicos de tratamiento;
- repatriar lo antes posible a los heridos hacia los hospitales del ejército en Francia.
Ofrecer el mejor nivel de calidad de cuidados sanitarios, con vistas a conservar las probabilidades de supervivencia del herido y sus capacidades funcionales: éste es el desafío al que se enfrenta permanentemente el servicio sanitario.