El Tratado del Atlántico Norte, firmado en Washington el día 4 de abril de 1949, formó la Alianza Atlántica. El objetivo de la OTAN consiste en garantizar la libertad y la seguridad de todos sus miembros, mediante medios políticos y militares, defender los valores que constituyen la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho y contribuir en la paz y la estabilidad en el mundo.
Desde 1991, la desaparición de la URSS le retiró el motivo inicial de su creación. Sin embargo, la OTAN ha sabido adaptarse a esta evolución para seguir siendo un pilar esencial de la seguridad de sus miembros.
El Concepto estratégico de 1999 es la expresión pública de la política de la Alianza y el segundo texto de referencia tras el Tratado de Washington. El primer concepto fue redactado en 1991 y actualizado posteriormente en 1999. Este documento constituye el marco global de todas las actividades de la OTAN.
El enfoque de la OTAN se funda en una definición global de la seguridad, que reconoce la importancia de los factores políticos, económicos, sociales y medioambientales, más allá de la dimensión de defensa, sin poner en duda su principal misión de organización con vocación militar, ni la de las demás organizaciones internacionales. El principio del consenso en su proceso decisional ha garantizado su duración: en ella, todas las decisiones se adoptan por unanimidad de los países miembros, para ser aplicadas por la estructura de mando de la Alianza (NATO Command Structure-NCS).
Desde 1949, la Alianza se ha ido ampliando progresivamente para pasar de 12 a 18 Estados miembros.
| 1949 | Tratado de Washington | Francia, Reino Unido, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Estados Unidos, Canadá, Italia, Islandia, Dinamarca, Noruega, Portugal |
| 1952 | 14 miembros | Grecia, Turquía |
| 1955 | 15 miembros | RFA |
| 1982 | 16 miembros | España |
| 1999 | 19 miembros | República Checa, Hungría, Polonia |
| 2004 | 26 miembros | Bulgaria, Estonia, Lituania, Letonia, Rumania, Eslovenia, Eslovaquia |
| 2008 | 28 miembros | Albania, Croacia |
Desde finales de la Guerra fría, Francia es de manera constante uno de los principales contribuidores en las tropas de las operaciones de la OTAN, ofreciendo un alto nivel de calidad y de disponibilidad de sus fuerzas.
En el seno del Consejo del Atlántico Norte, instancia suprema decisional de la OTAN, las naciones son las que fijan las orientaciones políticas para todas las operaciones militares de la Alianza. El mando y la dirección de dichas operaciones corre a cargo del cuartel general supremo de las potencias aliadas en Europa (Supreme Headquarters Allied Powers Europe - SHAPE) ubicado en Mons (Bélgica), que no obstante, debe rendir cuentas al Consejo del Atlántico norte, cada seis meses, acerca de su evolución y resultados, lo cual permite que las naciones puedan conservar una sólida capacidad de control político.
La transformación de la OTAN es el reflejo de un cambio cultural e institucional dictado por la necesidad de la Alianza de contar con fuerzas, multinacionales y de tipo inter-ejércitos, que puedan expandirse en todo lugar y en cualquier momento, y sean inter-operables en todos los niveles. Esta transformación abarca los ámbitos conceptuales y de capacidades.
Del mismo modo, la OTAN debe identificar nuevas capacidades necesarias para cumplir con sus misiones, desarrollar soluciones modernas e innovadoras e implantar dichos cambios en el marco de un proceso de planificación de defensa coherente, flexible y reactivo.