Hoy como ayer, los marines militares se preparan al combate en el mar y a partir del mar. Para ayudarles, gozan del apoyo de un personal civil a menudo experimentado y siempre vinculado con la marina. Para cumplir con las misiones que se les confía, militares y civiles extraen sus fuerzas de un valor común: el espíritu de equipo.
| En cifras: 45.550 militares y civiles sirven en la Marina: • 7.160 civiles y 38.390 militares (4.530 oficiales, 25.000 oficiales de marina, 8.860 cabos y marineros) • 63% de agentes contratados • Índice de dirección en oficiales: 13% • Índice de mujeres: 13% • Personal asignado a las fuerzas: 61% • Contratación en 2010: 3.000 persona |
Una política de recursos humanos al servicio de la Marina
El requisito de juventud del personal que se desprende tanto de las obligaciones vinculadas con la profesión de las armas (condición física, preparación al combate, espíritu de sacrificio) como de la aceptación de las exigencias correspondientes al estado de militar y de marino (dificultad de vida, comodidad rústica, movilidad profesional, disponibilidad permanente) exige el mantenimiento de una media de edad baja (31 años) y por lo tanto, de un índice de renovación importante.
Por consiguiente, las trayectorias profesionales se construyen para crear carreras cortas facilitando el regreso a la vida civil y carreras largas proponiendo cursos adaptados y motivadores.
El desafío de la contratación
La marina ofrece a los jóvenes un desafío, que consiste en partir lejos, durante mucho tiempo y en equipo. La variedad de las profesiones propuestas es muy amplia (pilotos de caza, cocineros, contables, enfermeros, buzos-artificieros, atomistas, monitores deportivos, marinos-bomberos, informáticos, etc.). Los contratos laborales varían en función del nivel del título y de las aspiraciones del candidato.
Indistintamente de la duración y del tipo de compromiso, la marina permite que cada marino pueda progresar, viviendo al mismo tiempo una experiencia profesional única en un entorno fuera de lo común.
La formación
La formación, en distintas etapas de la carrera de un marino, es el elemento fundamental que, completado por un entrenamiento adaptado y una experiencia progresiva, le permitirán conservar su puesto para la seguridad y la eficacia colectiva de su unidad. Las escuelas de marina son lugares de aprendizaje de conocimientos profesionales del marino militar, e igualmente, del espíritu de equipo.
La gran diversidad de las profesiones se refuerza con la de las naves, cuyas tecnologías y equipos, a veces complejos, son muy variados. Existen unos 600 cursos y prácticas distintos, la mayoría de ellos destinados a un número muy reducido de alumnos. Estas formaciones numerosas evolucionan constantemente.
Completamente orientadas hacia el empleo, dichas formaciones son múltiples y utilizan métodos pedagógicos y las herramientas modernas que aportan las tecnologías de la información.
Las reservas
La reserva operativa
Unos 7.000 puestos de reservistas operativos están abiertos para respaldar las fuerzas de activos. Este refuerzo flexible y reactivo se ha convertido en un factor indispensable: permite responder al aumento de necesidades de determinados periodos de crisis o de ejercicios mayores, o aporta a diario competencias muy específicas, alejadas de las profesiones tradicionales de la marina, que ésta puede necesitar puntualmente.
La reserva ciudadana
Algunas centenas de reservistas ciudadanos contribuyen a la irradiación de la marina y a las reflexiones de las autoridades superiores. Del mismo modo, participan al refuerzo del espíritu de defensa mediante su acción de campo en formas muy distintas ante los jóvenes o el mundo económico.
Reformas y evoluciones de los efectivos
En el marco de la Reforma General de las Políticas Públicas, la marina lleva a cabo una reducción de sus efectivos de unas 6.500 personas entre 2009 y 2015. Esta reducción da lugar a nuevas reorganizaciones y al planteamiento de la necesidad de determinadas funciones.
Sources : © Marina nacional