La acción de Francia en materia de control de armamentos y de desarme está orientada por una serie de principios constantes: lograr un mundo más seguro y un orden internacional más justo, fundado en la norma de derecho y en la seguridad colectiva, prevenir las amenazas frente a la paz, respetar el derecho de la legítima defensa, rechazar la competición de armamentos y avanzar hacia el desarme general y completo.