El concepto de « Smart Defence » ha sido objeto de charlas, los días 2 y 3 de febrero en Bruselas, durante la reunión de los ministros de Defensa de la Otan, en la cual ha participado el ministro francés Gérard Longuet. Esta reunión ha permitido preparar, entre otros, la cumbre de Chicago del próximo mes de mayo.
Los días 2 y 3 de febrero de 2012, los ministros de Defensa de las naciones de la Otan se han reunido en Bruselas para preparar la cumbre de Chicago, que reunirá el próximo mes de mayo a los jefes de Estado de los países miembros, para puntualizar sobre la situación en Afganistán. También se ha debatido la problemática de refuerzo y de racionalización de las capacidades militares de los aliados, calificada bajo la apelación « Smart Defensa ».
La « Smart Defence », que se puede traducir literalmente por « defensa inteligente » es una iniciativa de la Otan, que ha retomado Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la Otan, al finalizar la primera jornada de reunión: « Incluso en época de crisis económica, seguiremos necesitando garantizar la seguridad de nuestros Estados ». El objetivo de esta iniciativa es mejorar la contribución de los países miembros de la Otan, en materia de defensa y de seguridad, a pesar de un contexto presupuestario más restringido. « cada euro que gastamos debe desembocar en un resultado concreto. Para ello, tenemos que dar prioridades, especializarnos y cooperar todos juntos », ha afirmado el secretario general de la Otan. Continuó declarando: « hemos identificado un determinado número de ámbitos en los que la "Smart Defence" tendría una real plusvalía. Es cierto en el campo de la información, la vigilancia, el reconocimiento, la logística, el mantenimiento y la formación ». Además, Francia ha puesto de manifiesto la operación en Libia como la demostración de la utilidad de los acuerdos de la Otan a nivel político, logístico y militar.
La « Smart Defence » podría plantearse según tres ejes: cooperación, priorización y especialización, y se inscribe en complementariedad del « Pooling&Sharing » (ver marco), una política europea de mutualización y de intercambio.
En diciembre de 2010, el Consejo de la Unión Europea (UE) pidió a los Estados miembros que identificaran las capacidades susceptibles de ser compartidas. Las que podrían dar lugar a un reparto de los papeles y de las tareas, a través de una cooperación renovada y las que deben ser conservadas por cada país. Francia ya está comprometida en esta dinámica. Invierte cada año cinco millardos de euros, o sea cerca de 30% del presupuesto de equipamiento de sus ejércitos, en cooperaciones de armamento en Europa. Esta voluntad se ha visto reforzada de nuevo por el tratado de Lancaster House. Por su dinámica, la cooperación franco-británica contribuye a reforzar las capacidades de la UE y de la Otan. Estructuradora y ambiciosa para los ejércitos de nuestros dos países, esta cooperación debe poder acoger más adelante a otros socios europeos. Francia, especialmente con Alemania, también se ha comprometido con otros Estados miembros en trabajos comunes orientados hacia los ámbitos de formación, estructuras de mando, unidades o apoyo logístico.